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Tengo Otros Datos
Eduardo Esquivel Ancona
Guerra en Irán provoca problemas en el mercado petrolero mundial;
México le apuesta a la
autosuficiencia energética
El
mercado petrolero internacional experimenta
alta volatilidad tras las operaciones
militares de Estados Unidos e Israel contra
Irán, reportadas a finales de febrero de
este año. El conflicto amenaza con
restringir el suministro en una de las
regiones más estratégicas para la producción
y distribución de energía a nivel global. México no estará
exento de enfrentar efectos por una eventual
crisis petrolera; no obstante, estos podrían
ser moderados debido a la política de
soberanía energética impulsada por los
gobiernos de la Cuarta Transformación (4T),
la cual ha consistido en aumentar la
refinación de gasolinas y diésel en el país
para abastecer el mercado interno y reducir
la dependencia de importaciones. Entre los posibles
impactos negativos derivados de la
turbulencia en el mercado petrolero por la
guerra en Medio Oriente destacan: • Un repunte
inmediato en los precios del crudo debido a
la “prima de riesgo” asociada al conflicto,
con estimaciones de que el barril podría
superar los 91 a 100 dólares si la
confrontación se prolonga.
Aunque algunos
análisis anticipaban un exceso de oferta
hacia finales de 2025, el impacto sobre
instalaciones estratégicas e infraestructura
de exportación iraní en 2026 ha modificado
la perspectiva hacia un escenario de posible
crisis de suministro. Irán produce
alrededor de 3.3 millones de barriles
diarios, destinados principalmente a China.
Una interrupción total de este volumen
obligaría a los compradores a buscar
alternativas en un mercado ya tensionado. En
este contexto, los países miembros de la
OPEP+ evalúan acelerar su producción para
mitigar la escalada de precios y evitar un
choque inflacionario global. Diversos expertos
advierten que un bloqueo prolongado en las
rutas del Golfo Pérsico podría detonar una
recesión mundial, debido al impacto directo
en los costos energéticos y en las cadenas
de producción. La operación militar
denominada “Furia Épica”, atribuida a la
administración del expresidente Donald Trump,
habría incluido ataques a instalaciones
nucleares y militares iraníes, así como la
muerte del líder supremo Alí Jamenei. En
respuesta, Irán lanzó misiles contra bases
estadounidenses en la región y objetivos en
Israel, lo que mantiene la volatilidad en
niveles elevados. En el ámbito
interno, la oposición ha sostenido que el
petróleo se encuentra en declive estructural
y que México debería apostar exclusivamente
por energías renovables. Sin embargo, el
contexto internacional ha evidenciado que
los hidrocarburos continúan desempeñando un
papel central en la economía mundial. De acuerdo con la
Agencia Internacional de la Energía (AIE),
en su reporte anual 2025 se incluyó por
primera vez un escenario denominado
“políticas actuales”, que proyecta un
incremento de hasta 30% en la demanda de
petróleo hacia 2050, con una tendencia
sostenida más allá de esa fecha. Asimismo,
desde 2010 el consumo mundial de petróleo ha
aumentado alrededor de 15%, mientras que el
de gas natural ha crecido 31%, pese a la
expansión de energías alternativas. En este contexto,
los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador
y Claudia Sheinbaum impulsaron la
modernización del sistema nacional de
refinación, la construcción de la refinería
Olmeca en Dos Bocas y la adquisición de la
refinería Deer Park en Texas, con el
objetivo de fortalecer la producción
nacional de combustibles. Petróleos Mexicanos
(Pemex) ha reducido las importaciones de
combustibles en los últimos dos años, tras
la entrada en operación de la refinería
Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco. La
presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que
actualmente México refina cerca del 80% de
la gasolina que consume a nivel nacional. La estrategia de
autosuficiencia energética ha incluido: • La rehabilitación
de las seis refinerías existentes en el
país. En conclusión, el
conflicto bélico en Medio Oriente ya genera
tensiones en el mercado petrolero
internacional, con riesgos de inflación
global y desaceleración económica. México sí
resentirá impactos; no obstante, estos
podrían ser menores gracias a la política de
autosuficiencia energética. Aun así, existe la
posibilidad de que los ingresos fiscales por
el Impuesto Especial sobre Producción y
Servicios (IEPS) aplicado a gasolinas y
diésel resulten menores a lo previsto, ya
que, de prolongarse el conflicto, el
gobierno podría ajustar el componente fiscal
para evitar incrementos abruptos en los
precios al consumidor. |
| (La columna Tengo Otros Datos se publica en los portales Domo de Cristal y Ekonosphera. Se reproduce con la autorización del autor). |