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Moneda en el Aire
Por Jeanette Leyva
Una nueva
etapa para ICC México
No
será una presidencia sencilla, ya
que Alberto Espinosa Desigaud llega al
frente del Capítulo Mexicano de la Cámara
Internacional de Comercio, ICC México, en un
momento en el que el sector privado enfrenta
una combinación poco favorable: menor
dinamismo económico, incertidumbre
regulatoria y una oportunidad
de nearshoring que, pese a las ventajas de
México, no termina de convertirse en la
inversión que el país necesita.
Y precisamente ahí
estará una de las principales tareas de
Espinosa: pasar de la preocupación
empresarial a una agenda concreta de
competitividad internacional. Eso sí, conoce
de cerca todo el ambiente, no hay que
olvidar su trayectoria empresarial y
gremial, además de su paso por organismos
como el Instituto Mexicano de Ejecutivos de
Finanzas, (IMEF) donde es conocido por su
experiencia y sobre todo que no es un
improvisado en estos temas. Su relación con ICC
México comenzó en 2012 y desde entonces ha
participado en el Consejo Directivo, la
Comisión Ejecutiva y como vicepresidente,
por tanto, con conocimiento de las empresas,
de los organismos empresariales y de los
retos financieros que acompañan las
decisiones de inversión. En su mensaje al
asumir el reto, puso el dedo en una de las
heridas más sensibles para México: la
pérdida de certidumbre. Desde la perspectiva
empresarial, el problema no es solamente
crecer poco, sino hacerlo en un entorno
donde las reglas, la regulación y las
instituciones generen suficiente confianza
para comprometer capital de largo plazo. México tiene una
ventaja que muchos países quisieran: su
cercanía e integración con Estados Unidos y
Canadá, pero el nearshoring no es
automático. Una empresa no instala una
planta únicamente porque México esté junto a
Estados Unidos; necesita energía disponible,
infraestructura, seguridad, talento,
proveedores, conectividad y, sobre todo,
certeza jurídica, y es ahí donde Espinosa
tiene claro que la Agenda para la
Competitividad Internacional de México es
incorporar a más empresas nacionales a las
cadenas globales de valor. Desde las diferentes
trincheras en donde ha estado, el tema del
Estado de derecho siempre ha sido uno de los
problemas que deben atenderse, ya que es
fundamental la protección de las
inversiones, la seguridad, el combate a la
corrupción y la impunidad, lo que no son
únicamente demandas políticas del sector
privado; son variables que terminan
reflejándose en los costos y riesgos de
cualquier proyecto de inversión, por lo que
desde el ICC la propuesta es que se siga
fortaleciendo el arbitraje y los mecanismos
de solución de controversia, desde luego lo
ideal, sería no llegar a esos escenarios. Espinosa propone que
ICC México trabaje con enfoques diferentes,
lo cual es un planteamiento interesante, en
donde los resultados serán claves y en estos
primeros 100 días se podrá medir si la
agenda comienza a aterrizar; los próximos
dos años determinarán si ICC México consigue
mayor incidencia en las decisiones públicas
y, al mismo tiempo, mayor utilidad para las
empresas. Y es que se tiene
claro que México no necesita solamente más
promoción para atraer inversión, sino que
necesita reconstruir las condiciones que
hacen que un inversionista quiera quedarse.
Ello incluye la confianza, que una vez
perdida -como está sucediendo- ningún
discurso político recuperar, y también
reglas claras con seguridad jurídica es lo
que hoy piden los inversionistas. Veracruz:
inversión a la vista Veracruz tiene hoy 4
mil 270 millones de dólares en inversiones
activas y otros 11 mil 485 millones en 35
proyectos que podrían generar 241 mil
empleos. El dato, presentado por
la Secretaría de Desarrollo Económico y
Portuario, llega acompañado del anuncio de
la instalación de un comité permanente para
facilitar permisos, infraestructura y otros
procesos necesarios para que los proyectos
avancen. El estado,
recientemente hizo una de las operaciones
más interesantes en cuanto al
refinanciamiento de deuda y ahora con este
tema de inversiones en la entidad gobernada
por Rocío Nahle, la apuesta tiene además una
dimensión federal.
Y es que la
presidenta Claudia Sheinbaum comprometió
hace apenas unos meses 190 mil millones de
pesos hacia 2030 para Veracruz, con recursos
destinados a recuperar la petroquímica,
además de obras carreteras, hidráulicas y de
salud. Nahle llega a este
momento con una ventaja poco común: el
estado tiene puerto, energía, industria,
agricultura y al Corredor Interoceánico como
parte de su mapa de desarrollo y municipios
sanos financieramente hablando. Ahora el reto es
hacer coincidir esos flujos de dinero, ya
que la inversión pública puede mejorar las
condiciones para que llegue la privada y, al
mismo tiempo, los nuevos proyectos pueden
ampliar la actividad económica de la
entidad. Veremos si Veracruz lo logra. Si el
comedor es subrogado, ¿quién responde por
los médicos? El brote de
salmonella que afectó a 135 médicos
residentes del Hospital General de
México, con decenas de ellos hospitalizados
y unos más en condiciones deplorables
recibiendo “atención médica”, muestran no
sólo la falta de sensibilidad hacia los
jóvenes estudiantes, sino de criterios para
atenderlos de manera rápida, y en otros
hospitales, dado la gravedad que hay ya en
algunos casos. Y es que, hablando
en temas financieros y administrativos, si
el servicio de comedor es subrogado, ¿qué
responsabilidades asumió la empresa
contratada y qué protección existe para los
médicos afectados?, y aquí la inclusión de
seguros, responsabilidad civil, cobertura
médica y protocolos de atención ante una
contingencia de esta naturaleza deben formar
parte de este contrato y estar ya activados,
lo que parece nadie ha hecho, o peor aún, no
tienen pólizas de seguros contra estos
problemas que se presentan.
El secretario
de Salud, David Kershenobich, y la dirección
del Hospital General de México, tendrían que
explicar qué previsiones existen y cómo se
están aplicando; suspender el comedor
mientras se investiga está bien, pero si una
empresa privada participa en un servicio
esencial dentro de un hospital público, debe
responder conforme al contrato y a la
legislación aplicable, mientras que la
institución tampoco puede desentenderse de
sus médicos. Y si el sistema
público no tiene capacidad para atenderlos
adecuadamente, habrá que recurrir a
hospitales privados mediante convenios de
emergencia. Quienes todos los días atienden
a los pacientes no deberían recibir una
atención de segunda cuando ellos se
convierten en pacientes. El contrato del
comedor, sus cláusulas de responsabilidad
civil, seguros, garantías, controles
sanitarios y mecanismos de indemnización,
deben darse a conocer, sería lo ideal, pero
en un gobierno en donde nada pasa, lo único
que recibirán los médicos residentes, es un
“mejoren pronto”. Potencia
turística a la vista
México presume
músculo turístico: cuarto lugar mundial en
contribución al PIB y también en gasto de
viajeros de placer, según el WTTC que
preside Gloria Guevara, pero los datos
también exhiben el reto: otros países
latinoamericanos crecen más en visitantes
internacionales. Con 8.2 millones de empleos
vinculados al sector, México debe apostar
por conectividad, infraestructura e
inversión para no vivir de sus ventajas
naturales, ya que el riesgo de perder lo
ganado, está vigente. Por lo pronto, la moneda está en el aire. |