Coyuntura Empresarial y Financiera

 

 

Por Víctor Ortiz Niño

   

 

Implicaciones del ataque a Irán 

 

 

El 28 de febrero Estados Unidos e Israel, realizaron un bombardeo selectivo en el territorio de irán, estimándose más de 200 muertes, entre ellas las del líder teocrático el Ayatola Alí Jamenei, lo que ha creado un escenario de incertidumbre geopolítica, económica y financiera, cuyos resultados van a depender de si es un conflicto regional de Oriente Medio o escala a magnitudes mayores, pero en el corto plazo serán afectados los precios del petróleo y el gas a nivel mundial, lo que podría generar presiones inflacionarias y de contracción económica, además de incremento en el precio de metales preciosos y semillas, caída en las cotizaciones bursátiles, junto con movimientos de fortalecimiento del dólar en el mercado cambiario.

 

Para comprender su idiosincrasia, se debe recordar que anteriormente se conocía cómo Persia, nombre que fue cambiado en 1935 por el monarca (sha) Reza Pahlaví, adoptando el actual con el propósito de dar una imagen más moderna y reflejar la variedad étnica del País que no sólo era de persas; en 1945 aliados lo obligaron a dejar el trono en manos de su hijo Mohammad Reza Pahlavi que salió de Irán en 1979 por presiones políticas, llegando al poder los Ayatolas y lo convirtieron en un Estado teocrático, basada en los principios religiosos del islam chii, donde el poder es detentado por un Ayatola, líder supremo que es elegido por la Asamblea de Expertos, un cuerpo de 88 clérigos renovado cada ocho años.

 

Irán es un País con una superficie de 1 648 000 km², lo que lo coloca en el lugar 18 por su tamaño, un poco más chico que México, entre el mar Caspio y el Golfo Pérsico, con fronteras al este con Afganistán, al oeste con Irak, al norte con Armenia, Azerbaiyán, y Turkmenistán y Turquía.

 

Una característica de importancia vital es que, en su ribera del Golfo Pérsico, está el estrecho de Ormuz que tiene un área de 33 kilómetros y que en su lado contrario está entre Irán y Omán, por el cual pasa el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo (aproximadamente 17 millones de barriles diarios) que son producidos por Arabia Saudita, Irak, Irán, Kuwait, Bahrein, Catar y los Emiratos árabes Unidos.

De acuerdo a Anadolu Agency, agencia estatal de noticias de Turquía basada en el informe The Military Balance 2025 del International Institute for Strategic Studies (IISS), estima que Irán cuenta con aproximadamente 610.000 efectivos en servicio activo. De ese total, alrededor de 350,000 integran el ejército regular (Artesh) y cerca de 190,000 pertenecen al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), la estructura paralela que responde directamente al liderazgo político y concentra buena parte de las capacidades estratégicas.

 

El mismo estudio detalla que la Fuerza Aérea dispone de unos 37.000 efectivos, la Marina de cerca de 18.000 y las unidades específicas de defensa aérea rondan los 15.000. Además, Irán mantiene cientos de miles de reservistas.

 

Irán tiene alrededor de 320 aviones con capacidad de combate. Algunos se remontan a la década de 1960 e incluyen F-4, F-5 y F-14, se conoce que ha realizado un avance importante en sistemas de misiles y drones y que cuenta con alrededor de 220 barcos, pero no son modernos.

 

En las primeras 24 horas Irán bombardeó con misiles y drones a ciudades y bases estadounidenses en Arabia Saudita, Bahra, Israel, Jordania, Kuwait, , Qatar, y Emiratos Árabes Unidos.

 

Otros aspectos que pueden incrementar el riesgo de una mayor violencia es que los grupos Hamas, Isis, Al-Qaeda, Talián, Hezbola y Houthis, que fueron apoyados por el extinto Ayatola, realicen atentados terroristas en los Países que están entrando en el conflicto en contra del gobierno de los Ayatolas, como son Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Israel. Asimismo, que otros países apoyen al gobierno de Irán como son el de Pakistán.

 

Un elemento que está latente es que la población de Irán, busque derribar el régimen autocrático y siguiendo con las manifestaciones que habían sido reprimidas, aprovechando la coyuntura que se está presentando, lo que daría lugar a un escenario menos tenso en la situación actual.

 

De esta forma, el cierre del Estrecho de Ormuz, decretado por el gobierno de Irán, como represalia de la muerte del Ayatola Alí Jamenei, se verían afectados de manera importante como consumidores India, China, Japón y Pakistán, también países europeos serían golpeados en manera no tan drástica serían Alemania, Francia e Italia; mientras que cómo productores el efecto lo resentirían Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos.

 

En este sentido el precio del petróleo tipo Brent, cerró en 27 de febrero en 72.48 dólares por barril, ubicándose el 1 de marzo en niveles de 80 y se estima que de atenerse el cierre del Estrecho de Ormuz pueda subir por arriba de los 100 dólares por barril.

 

Si se diera este escenario, se presentarían incrementos en los energéticos, lo que traería presiones inflacionarias a nivel mundial, haciendo que los alimentos también incrementaran sus cotizaciones.

 

Ante ello, los bancos centrales, entrarían en una evaluación de si es adecuado bajar la tasa de interés o mantenerlas en los niveles actuales.

 

Los metales preciosos, oro y plata, reanudaron su tendencia alcista, después de los sucesos del fin de semana; mientras que los principales índices bursátiles mostraron correcciones a la baja.

 

Por su parte, el mercado cambiario entraría en una fase de dar preferencia las monedas fuertes, cono es el caso del dólar, lo que ya se reflejó en las primeras operaciones del domingo 1 de marzo donde el peso que cerró el 27 de febrero en 17.22, llegó a niveles de 17.38 y si se mantiene el escenario negativo podría ubicarse en 17.50.

 

 

 

victor_ortiz_nino@gmail.com